Jardín Infinito

Obra musical de 75 minutos de duración compuesta ex profeso para la videoinstalación de Álvaro Perdices y Andrés Sanz Jardín Infinito. A propósito del Bosco expuesta en la sala C del Museo Nacional Del Prado.

La obra está concebida en tres actos: creación, infierno y cuerpos. Cada acto tiene su propia identidad musical y sonora, complementando en ocasiones a la imagen, ejerciendo de contrapunto en otros momentos e incluso aportando nuevos puntos de vista o creando sensaciones.

 

Acto I . Creación y naturaleza

Ambiente musical envolvente que evoluciona por las diferentes fases de la creación desde el caos y la oscuridad hasta la aparición de Dios creando a Adán y Eva acompañado por una deconstrucción y reinterpretación mediante síntesis granular de una pavana de Luis Milan (vihuelista y compositor valenciano del SXVI). El primer acto concluye con los sonidos cacofónicos de aire circense que acompañan las imágenes arquitecturas surrealistas que aparecen en el Jardín.



Acto II. Infierno

Un infierno contemporáneo  creado con glitches y errores digitales que va in crescendo hasta culminar en una danza macabra que homenajea las bandas sonoras de Bernard Herrmann que da paso a sonoridades sintéticas que nos sumergen en la inquietante mirada del Hombre Árbol.



 

Acto III. Cuerpos, Seres y Criaturas 

El sonido de la percusión, con tambores casi tribales, y la aparición de la voz humana, sometida a diversos procesos de tratamiento sonoro, nos sitúan en el mundo del placer terrenal, el sexo y la sensualidad.


Final

Imágenes en blanco y negro de la trama trasera del cuadro crean figuras geométricas nos traen de vuelta a la realidad , acompañadas de un tema musical electrónico de sonoridad contemporánea.

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